NUEVO ACUERDO DE PAZ
 
El Rev. Milton Mejía, Secretario general del Consejo Latinoamericano de Iglesias-CLAI, emitió un comunicado esta tarde, ante la firma del nuevo Acuerdo de Paz en Colombia. -

Aquí la carta completa: -

Hermanos y hermanas de las iglesias y el movimiento ecuménico les compartimos con alegría que después de cerca de dos meses de la firma del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las FARC en Cartagena y de los resultados adversos del plebiscito, hoy 24 de noviembre de 2016 nuevamente asistimos con inmenso regocijo y una inquebrantable esperanza a la firma de un nuevo acuerdo de paz en Colombia. -

Somos testigos que este nuevo acuerdo de paz es el resultado de la amplia participación, especialmente de jóvenes, estudiantes, de sectores sociales y políticos que votaron por el no, por el sí o se habían abstenido en el plebiscito, que se movilizaron e hicieron propuestas mostrando que el pueblo colombiano se resiste a seguir en guerra y anhela que surja una nueva generación que construye, vive y disfruta de la paz. -

Tanto el gobierno colombiano y las FARC escucharon y recibieron las propuestas de todos los sectores; y comprometidos con su voluntad de poner fin a más de 50 años de guerra y sentar las bases para que los colombianos y colombianas podamos participar de la construcción de una paz duradera que tenga como fundamento la reparación a las víctimas, conocer la verdad, permita garantizar justicia y una democracia que impida que las armas nunca más se utilizaran para hacer política por ningún grupo en Colombia. -

El camino que se ha escogido para la refrendación de este nuevo acuerdo de paz es el congreso de Colombia, con lo que se podrá avanzar en su implementación. En este camino de implementación reconocemos que tantos años de guerra han dejado profundas heridas que necesitan ser sanadas y aun impiden que algunos sectores de la sociedad colombiana acepten el nuevo acuerdo de paz. -

Por la enseñanza del evangelio y el testimonio de miles de personas que construyen paz sabemos que la superación de la guerra requiere que el espíritu de Dios transforme los odios, los sentimientos de venganza y deseos de castigo por un espíritu donde abunde la gracias de Dios para que podamos pedir perdón, perdonar, reconciliarnos y juntos, juntas nos comprometamos en hace posible una paz que sea fruto de la justicia. -

Seguimos invitando a las iglesias y al movimiento ecuménico en la región y a nivel global a seguir acompañando al pueblo colombiano y a las iglesias en esta evangélica tarea de buscar la paz y seguirla; lo que viene es un arduo trabajo en el proceso de refrendación e implementación del nuevo acuerdo, así como insistir en que se inicie los diálogos con el ELN, hasta que logremos ver los frutos de una Colombia reconciliada que vive y disfruta la paz. -

ALC