DERECHOS HUMANOS
 
El próximo 10 de diciembre los organismos de derechos humanos convocarán a una movilización unitaria contra las políticas del gobierno de Mauricio Macri. José Schulman, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, dialogó con Radio Sur sobre los detalles de esta actividad. Además comentó la presentación de su libro Crónicas Palestinas. -

- ¿Qué características tendrá la actividad que están convocando para el 10 de diciembre? -

– El 10 de diciembre va a haber una jornada de lucha por los derechos humanos, a partir de una iniciativa de un conjunto muy grande de distintos organismos. Es un esfuerzo de unidad importante, estamos hablando del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH), la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), el Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), Abuelas de Plaza de Mayo, HIJOS, Familiares de Detenidos y Desaparecidos, Hermanos de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia, la iglesia Santa Cruz, y la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia de zona norte. -

Todos sabemos lo importante y laborioso que es llegar a acuerdos, pero viene prevaleciendo un nuevo sentido, de ser conscientes que estamos ante una campaña virulenta de deslegitimación de la causa de los derechos humanos. Esta campaña se agarra de esas cuestiones, donde se ataca el número, como en las declaraciones de la semana pasada del secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj con los 30 mil o el ataque a militantes como Milgaro Sala en Jujuy. Después sale diciendo que somos todos mentirosos o que participamos en los juicios por interés económico. Es decir, para nada son acciones aisladas u ocurrencias sino que evidentemente hay una campaña por parte del gobierno, del ministro de Justicia Germán Garavano, de Avruj, de golpear al movimiento de derechos humanos porque lo saben fuerte. -

Entonces hemos decidido no sólo que el 8 de diciembre van a haber acciones para conmemorar las históricas marchas de la resistencia, que se hicieron todos estos años, sino que se decidió que el 10 de diciembre se realice una actividad claramente de confrontación con las políticas macristas. -

- ¿Cuáles son las reivindicaciones? -

– Esta actividad tiene tres ejes. El primero es el derecho a la memoria, la verdad y la justicia, que no puede ser agraviado por el gobierno, y que implica que deben continuar los juicios, que no debe haber prisión domiciliaria para los genocidas, y que la consigna de “juicio y castigo para todos los culpables, cárcel común, perpetua y efectiva” sigue teniendo vigencia. El segundo es la lucha por Milagro Sala y todos los presos políticos en Jujuy y en donde sea, esto es “Basta de violencia contra el pueblo, contra la violencia estatal y la violencia institucional”. Y el tercero es un claro rechazo a las políticas de ajuste que están arrasando con la posibilidad de acceder a los derechos económicos y sociales que se van convirtiendo en letra muerta en la Argentina. -

Me parece que es muy importante dar esta noticia de que casi todos los organismos de derechos humanos -y esperemos que todos porque así lo estamos intentando- convocamos al movimiento popular para que el 10 de diciembre no sea el día del aniversario del gobierno de Macri, ni tampoco la conmemoración formal de un papel que se firmó en 1948 en las Naciones Unidas. Sino que es el día de nuestra lucha por los derechos humanos que viene de lejos y que tiene sentido cuando el pueblo la hace propia. Los derechos humanos, si no están en manos del pueblo y si no son bandera de lucha, se pueden convertir en la cáscara o la máscara de cualquier cosa. Seguramente dentro de algunos años se hará un chiste cuando se diga que Macri tenía un secretario de Derechos Humanos de estas características. Hoy nos parece algo casi natural y la historia lo demostrará como una broma cruel. -

- Estás lanzando un libro de tu autoría, Crónicas palestinas, ¿de qué se trata? -

– Estamos presentando un libro que escribí sobre el viaje a Palestina que hicimos en el mes de mayo. Fuimos invitados por el movimiento popular palestino, no por el gobierno. El viaje no se organizó con un criterio turístico ni geográfico, sino temático. Entonces dedicamos cada día a entender un tema: qué son las colonias, ocupaciones del Estado de Israel en territorio palestino para producción o para vivienda, totalmente ilegales. -

¿Por qué hay 7 mil presos políticos sobre 4 millones de habitantes? Una cifra tremenda. ¿Por qué los niños pueden ser torturados desde los 12 años y la Corte Suprema lo permite? ¿Por qué hay 750 kilómetros de muro que encierran prácticamente a cada palestino dentro de un espacio del cual sólo podrá salir cruzando una barrera militar? Estos puntos se llaman check point, y en este momento la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, los está visitando en Israel. En realidad, está en Palestina, porque Palestina como entidad autónoma no existe, todo es ocupación militar. -

- ¿Y cuál podrías decir que es el objetivo del libro? -

– Yo escribí un libro en tiempo récord porque volví a la Argentina el 1° de junio y ya en octubre estaba escrito y editado. Es un libro corto pensado para contar la situación de palestina con ojos argentinos, tratando de encontrar parámetros comparativos y contarles cómo es un campamento de refugiados. Contra la idea de lo que uno puede tener, en realidad es muy parecido a la villa 31 y no a un conjunto de carpas como es en África y como yo lo imaginaba antes de conocerlo. -

Y también contar que el pueblo palestino tiene identidad y resiste. El libro empieza con un poema que es una historia real, de un niño de 13 años en Hebrón que me llevó a visitar una mezquita y que un soldado israelí no lo deja pasar entonces el niño le termina tirando una piedra. A ese niño le dediqué el libro y creo que es la esperanza. Los niños palestinos no aceptan la dominación militar y el sueño es que los niños judíos algún día se unan a los palestinos y no acepten ser el verdugo de sus hermanos. -

El libro trata de llevar ese mensaje: que la libertad de Palestina no sólo es imprescindible para los palestinos, no sólo es imprescindible para la humanidad sino que también lo es para que el pueblo de Israel deje de ser un pueblo de ocupantes, militares y genocidas, y vuelva a ser lo que alguna vez fue: un pueblo de gente de la cultura y del humanismo. -

ALC